Obispo Silvio Báez exige juicios justos para torturadores y corruptos del régimen de Ortega
El prelado nicaragüense condenó la impunidad desde una homilía en EE. UU.

El domingo pasado el obispo auxiliar de Managua, Silvio Báez, tomó la palabra en una homilía celebrada en una parroquia de Estados Unidos para lanzar una dura denuncia contra los responsables de torturas, corrupción y otros delitos cometidos bajo la gestión de Daniel Ortega.
Exige tribunales independientes sin presión del poder ejecutivo
Báez dejó claro que los acusados deben ser llevados ante juzgados que garanticen defensa y debido proceso, sin que el ejecutivo pueda enturbiar la pista. Según la agencia EFE, el prelado advirtió que la justicia no puede quedar en manos de comisiones especiales que sirvan de escudo al régimen. «Los corruptos, injustos, torturadores y criminales tienen que responder ante la ley», sostuvo con firmeza.
El perdón no borra la necesidad de justicia
El obispo explicó que la misericordia divina no es excusa para la impunidad y que perdonar no implica olvidar los crímenes ni obligar a las víctimas a cerrar la herida sin reparación. «Hablar de perdón no es negar la justicia», recalcó, advirtiendo que una reconciliación sin sanciones solo agrava el daño sufrido por los perseguidos.
Antecedentes de la crisis política nicaragüense
Silvio Báez abandonó Nicaragua en abril de 2019, después de la ola de represión que estalló con las protestas de abril de 2018. Desde entonces, organismos internacionales han señalado al gobierno sandinista por detenciones arbitrarias, persecución de opositores y restricciones a la libertad religiosa. La reelección de Ortega en noviembre de 2021 consolidó un escenario de autoritarismo donde cientos de opositores fueron encarcelados o expulsados.
Reacciones internacionales y la postura del oficialismo
Mientras la ONU y diversas ONG de derechos humanos denuncian posibles crímenes de lesa humanidad, el gobierno de Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, desestiman las acusaciones como intentos de desestabilización. Báez, quien recibió la orden de salir del país directamente del Papa Francisco, mantuvo su postura crítica y usó la audiencia en EE. UU. para reforzar la demanda de un proceso judicial imparcial.
Un llamado a la sociedad civil y a la Iglesia
En su mensaje a las víctimas, el obispo instó a no reproducir los mismos mecanismos de crueldad que caracterizan al régimen. «Al exigir justicia, no podemos volvernos crueles como el siervo de la parábola», recordó, subrayando que la defensa de los derechos humanos debe basarse en la legalidad y el respeto al ser humano, no en la venganza.
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