Rusia y Irán impulsan en secreto un misil supersónico que pone en jaque a los portaaviones estadounidenses
Rusia y Irán intensifican su cooperación militar con un misil capaz de alcanzar a los buques más grandes de EE.UU.

Desde 2023 el programa clandestino C430L reúne a ingenieros rusos de élite con la misión de desarrollar un misil de crucero iraní capaz de superar varias veces la velocidad del sonido y de alcanzar a portaaviones y buques de guerra de EE.UU. en el Golfo. La investigación del Financial Times, basada en correos filtrados, registros de viajes y patentes militares, reveló que el núcleo del proyecto es un motor tipo estatorreactor, más conocido como ramjet.
El motor ramjet, pieza clave para el salto supersónico
Irán lleva décadas intentando combinar vuelo a baja altura con velocidad supersónica, una fórmula que reduce drásticamente el margen de reacción de los sistemas de defensa antimisiles estadounidenses y de sus aliados. Según el FT, Teherán ya construyó y probó en vuelo el motor, aunque aún no existen pruebas públicas de que un misil terminado con asistencia rusa esté operativo.
Rosoboronexport y NPO Mashinostroyenia en la trama
El esquema fue coordinado por la exportadora estatal Rosoboronexport junto a la empresa NPO Mashinostroyenia, sancionada por Washington en 2014 por su papel en misiles de crucero y en el arsenal nuclear ruso. Ingenieros senior de la compañía realizaron viajes repetidos a Irán antes de la firma formal del contrato en noviembre de 2023. En 2025 recibieron un lote amplio de datos técnicos iraníes, analizaron la telemetría de una prueba de vuelo y enviaron a Teherán un cuestionario minucioso sobre el desempeño del motor.
Consultas técnicas y próximas fases
En abril de ese mismo año Rosoboronexport propuso enviar una delegación de unos veinte especialistas para una nueva ronda de consultas. La correspondencia muestra que, a medida que el programa avanzaba, ambas partes negociaban los términos de una fase posterior cuyo inicio efectivo aún no se confirmó. El FT indica que el proyecto siguió activo durante 2026, en plena guerra entre EE.UU., Israel e Irán.
El marco de la cooperación militar ruso‑iraní
El desarrollo del misil supersónico se suma a otros acuerdos documentados este año, como la entrega de sistemas antiaéreos Verba y la compra iraní de un satélite chino de alta resolución, usado por la Guardia Revolucionaria para vigilar bases estadounidenses. La relación es bidireccional: Irán ha suministrado a Rusia drones Shahed, ahora empleados en los bombardeos contra Ucrania, y ha ayudado a Moscú a fabricarlos en territorio ruso.
En la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái, el presidente Vladimir Putin aseguró a su homólogo iraní Masoud Pezeshkian que Moscú está “dando la ayuda que necesitan” y “proveyéndoles los bienes que requieren”. Según el exanalista de la CIA Jim Lamson, la colaboración militar, aunque discreta, representa uno de los aportes rusos más significativos a la defensa iraní en años recientes.
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