Xi Jinping visita la Casa Blanca: helipuerto de granito y el salón de baile en construcción
Xi Jinping visita la Casa Blanca y Trump expone el helipuerto de granito y el salón de baile en construcción.

Xi Jinping llega a Washington y Trump muestra sus obras favoritas
El día 12 de septiembre, el presidente de China, Xi Jinping, arribó a la capital estadounidense para una visita de Estado que, según la Casa Blanca, tuvo un tono de camaradería y de inspección de proyectos. En vez de comenzar con discursos, el mandatario estadounidense se dirigió a los visitantes a los nuevos espacios de la residencia presidencial.
Helipuerto de granito: una parada obligatoria
Tras una charla de 90 minutos en el Despacho Oval, Trump condujo a Xi al jardín sur donde se encontraba el helipuerto recién terminado. La superficie de granito, con el sello presidencial grabado, quedó bajo la mirada de ambos líderes. Un infante de marina abrió la puerta de Marine One, y los dos mandatarios subieron al helicóptero acompañados de asesores y traductores. El avión no despegaría, pero el momento quedó grabado en varios videos difundidos por la Casa Blanca.
“Tuvimos una gran reunión y él tiene un gran interés en el granito”, comentó Trump, señalando la losa. “Es un experto en piedra, además de muchas otras cosas, y le encanta el buen granito”. Xi, con la mirada fija en la estructura, devolvió el gesto una sola vez.
El salón de baile que aún no existe
Con la mirada puesta en el futuro, el presidente norteamericano mostró a Xi el esqueleto de hormigón que ocupa el espacio del Ala Este. “Será el escenario perfecto para eventos oficiales”, explicó Trump mientras señalaba las torres en construcción. La conversación se mantuvo fuera del micrófono, pero el tono era de una visión conjunta para la Casa Blanca.
El mandatario también mostró a Xi una serie de fotografías colgadas en el Ala Oeste: retratos suyos en distintos escenarios del mundo, una imagen de la Declaración de Independencia en el Despacho Oval y una foto tomada en Beijing durante la visita de Trump a China en mayo. “¿Quién es ese? ¡No lo reconozco!”, bromeó Trump, mientras Xi reía.
Tensiones comerciales y diplomáticas en la agenda de la cumbre
La visita de Xi se produjo en medio de una agenda cargada de temas críticos: la falta de control sobre la inteligencia artificial, la disputa por Taiwán, la relación comercial con Irán y la guerra de precios entre ambas potencias. En una entrevista con Fox News, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, anunció que Washington y Beijing acordaron extender la tregua arancelaria bilateral hasta el 10 de enero, tras un encuentro improvisado con el viceprimer ministro chino He Lifeng.
Aun cuando la tregua se mantuvo, persisten diferencias en exportación de tierras raras y semiconductores, y el respaldo estadounidense a Taiwán sigue generando fricción. Trump había insinuado que un paquete de armas de 14.000 millones de dólares para la isla podía servir de “ficha de negociación” frente a Xi.
Repercusiones políticas en el país
Esta visita marcó la primera vez que un presidente chino pisaba Washington desde 2015. Ambos países habían reducido la intensidad de la guerra arancelaria que, en 2025, había elevado los aranceles recíprocos a niveles de tres dígitos. En julio, la Casa Blanca aplicó un arancel adicional del 12,5 % a importaciones de 60 socios comerciales, incluida China, y anunció otro del 7,5 % por supuesta sobreproducción.
Para Trump, el recorrido sirvió también como escenario para reforzar su narrativa de campaña legislativa, calificando a los demócratas de “comunistas” y usando la visita como muestra de su capacidad para “mostrarle al mundo” los logros de su administración.
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